Yauma, el maíz negro.
Justamente en estos días, aquí en el Anawak, se acostumbra notar un cierto calorcillo, un aumento en los bochornos del medio día sobaqueado en el metro, o la micro, o la combi, o el chimeco y el pumabus que también guarda los petatazos de muchas rancias felicidades sin realizar. Febrero loco y Marzo otro poco, así decía la gente cuando yo era niño, desde entonces no recordaba un febrero sin lluvias heladas, ni ventarrones que tiran arboles, o las granizadas que siempre caen el mero día que uno se sale sin tapar, que porque ya no se siente el frío. Ni hablar, mis pronósticos climáticos siempre me han fallado.
La agricultura de temporal consiste justamente en aprovechar el tiempo, con sus ahogos, sus canículas, sus lozanías y mas que otra cosa su temporada de lluvias. A mediados de Abril sembraba su milpa el bisabuelo Mariano Rocha, sucede que antes de terminar la cuenta de Mayo, pasados sus cincos y sus dieces, suelen caer prometedoras lluvias en el Anawak, mismas que traen la humedad suficiente que permite a la planta de maíz crecer sus raíces y su caña. Pero a veces no llueve si no hasta Junio y Julio, días en que las lluvias se dejan caer a diario, tiñen de gris la tristeza y empapan la soledad, haciendo sentir su frígida carne abrazándose de uno. Pero la milpa crece, se ayuda del calor del verano y se espigan las cañas de maíz, luego de unos días les brota un mechón de pelos, a veces varios, y es entonces que comienza el maíz a xilotear.
Ya después se vienen los demás días, los de Agosto, mes cábula de los psiconáutas, los de Septiembre con sus paternalistas consagraciones de la corona y la mitra, del otoño del patriarca. Pero resulta también que para esos días ya puede uno disfrutar de la vida nada mas con el puro mordisquear a una mazorca tierna de maíz cacahuacintle. Esta efectividad entre la siembra y el aprovechamiento del temporal es la que ha permitido la existencia de una cuantiosa variabilidad entre las mas de 60 razas de maíz que se cultivan en México, cada una poseedora de las características de cada región y micro climas.
La humilde mazorca que corona esta entrada, fué cultivada el temporal pasado en un péqueño huacal de madera, con 37cm largo, 23cm ancho y 20cm profundidad, con un volumen de dos galones en tierra, dentro de una bolsa y con mucha dedicación. Así se lograron tres cañas de maíz que solamente produjeron una mazorca cada una. Además compartieron la tierra con una enredadera de frijol, leguminosa que aporta nitrógeno al suelo.
Para este temporal decidí hacer un cajón con mayores dimensiones, 120cm largo, 50cm ancho y 40cm profundidad, ahí crecerá un mayor modelo de milpa. La cantidad de suelo o tierra que ocupa es aproximadamente de un volumen de 20 galones y lo importante es que se encuentra dentro de una enorme bolsa negra, la cual ayudará a mantener calor y humedad. Es importante comentarles que el suelo está preparado como estratos. Al fondo tiene una capa de materia orgánica gruesa, le sigue hacia arriba una ligera capa de tierra arenosa o tepojal, después tierra negra y en la superficie un arrope o suelo de bosque, hojarasca. Mas adelante les explicaré como preparar el suelo y cuales son sus beneficios. En el cajón crecerán dos tipos de maíz, un par de leguminosas y si hay espacio una calabaza.


